Desde enero, bloquearán celulares no declarados y traídos desde el exterior

El Gobierno implementará a comienzos del próximo año una “ampliación de la lista negra”, como paso previo al bloqueo de los celulares robados o ingresados de contrabando.

Este es el esquema central de una resolución que elaboran el Ministerio de la Producción y el Enacom (Ente Nacional de las Comunicaciones), que apunta a frenar el mercado negro de celulares (estimado en 3 millones de unidades), que ya representa el 30% del mercado formal y perjuicios por entre u$s800 y u$s1.000 millones.

“La decisión está tomada, sólo faltan los detalles técnicos y administrativos. El objetivo es desactivar el uso de las terminales vendidas por fuera del circuito legal”, explicó una fuente calificada del Enacom, el órgano regulador de las telecomunicaciones.

“La medida no está enfocada al turista que compra un iPhone en el exterior, sino en los comercios y cuevas que ofrecen celulares de media y alta gama a precios muy por debajo del promedio del mercado”, agregó.

Desde el punto de vista técnico, el control es relativamente simple, ya que cada teléfono tiene un IMEI (por sus siglas International Mobile Station Equipment Identity), un código único que emite el celular a la red cuando se activa y que informa todo: marca, modelo, origen y lugar de venta, entre otras cosas.

La denominada “lista negra enriquecida” implica que los fabricantes y marcas deben remitir al Enacom los IMEI de sus equipos (producidos o importados legalmente), dejando afuera el resto. “El resto” es el mercado informal que incluye a los que viajan a Miami y se traen uno o dos smartphones de souvenir (una cifra menor, según dicen en la industria) y también a los cargamentos que pasan por las fronteras ilegalmente. La medida que el Gobierno intenta implementar, dicho de otro modo, es la admisión implícita de la falta de eficacia de la Aduana para frenar el contrabando de celulares.

La “lista negra” -que ya está en vigencia- se nutre de las personas que denuncian robos o pérdidas para que las telefónicas bloqueen los IMEI. “La idea es agregar los IMEI en uso de los celulares que no fueron producidos o importados legalmente”, explicó un funcionario a Clarin.

El fenómeno, que se aceleró con el fin del “cepo cambiario” y el auge de los viajes de compras a Chile y Paraguay, pasó en los últimos días al centro de la escena. Es porque el Gobierno, tal como adelantó el domingo el Económico de Clarín, se decidió a implementar “desde inicios de 2018 un sistema de “lista negra ampliada” que impedirá usar en el país todo teléfono que haya ingresado de manera irregular.

Cómo lo consiguen

Por fuera de los canales oficiales, la gente consigue móviles principalmente de dos maneras.

Una es viajando: los adquiere en otro país y los trae de regreso para usarlos acá, muchas veces sin declararlos al pasar por la Aduana. La otra gran vía -que explica más del 80 por ciento de los casos- es que los compren a comerciantes que ilegalmente revenden teléfonos contrabandeados. Entre ambas modalidades, la consultora Carrier y Asociados estimó que en 2014 la población había comprado 1,5 millón de aparatos que no fueron fabricados para usarse en la Argentina.

Pero en 2015 ya fueron 2 millones y este año serán 2,8 millones, frente a un mercado formal de 10,3 millones de equipos. Los industriales de Tierra del Fuego, afectados por el fenómeno, coinciden en que el mercado informal “creció fuertemente en los últimos dos años” y van aún más allá con la estimación: creen que ya mueve 3 millones de celulares al año, sin contar los iPhone.

Los signos que delatan a los aparatos ilegales: cómo reconocerlos Si se concretan las intenciones del Gobierno, desde el año que viene comprar un aparato de origen ilegal implicará gastar una buena cantidad de dinero en un objeto que nunca tendrá chances de comunicarse. Por eso, será clave que los compradores, al llegar a los negocios, sean capaces de reconocer a tiempo estos equipos, para no ser estafados.

Como primera medida, y previo a concretar la compra, los expertos consultados recomiendan verificar que el número de Imei del aparato no figure en la “lista negra” nacional. Para eso, es necesario primero averiguar ese código único de 15 cifras, algo que se logra marcando *#06# en el aparato. Y luego, verificar en el sitio www.enacom.gob.ar/imei si el dispositivo está o no habilitado para utilizarse en la Argentina.

Otros signos que deberían inducir la sospecha son la falta de la estampilla fiscal de la Afip en el aparato (no en la caja) y que tenga un cargador no diseñado según las normas de seguridad eléctrica vigentes en el país: por ejemplo, si para enchufarlo es necesario utilizar un adaptador.

Fuente D&N

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